Pasaje del Ciclón

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LA CALLE ALFONSO I

Alfonso I

El último tercio del siglo XIX fue una época de renovación urbana. El arquitecto Fernando de Yarza construyó entre 1882 y 1883 a instancias del Marqués de Ayerbe el Pasaje del Ciclón, conocido entonces por el nombre del Pasaje del Comercio y de la Industria.

En esa misma época, Zaragoza estaba inmersa en un proceso de renovación urbana que prentendía dar un aire de modernidad a nuestra ciudad. Entre los grandes proyectos de la época destaca la apertura de la calle Alfonso, un proyecto del que nuestro Pasaje era una pieza fundamental, ya que resolvía la confluencia de esta importante vía con la Plaza del Pilar.

La apertura de la calle Alfonso en los años 1866 y 1867 se decidió tras varios años de intensos debates. La construcción de esta calle implicaba derribar manzanas enteras de edificios insalubres para dar lugar a nueva vía que comunicara el Coso y las zonas de expansión de la capital aragonesa con la Plaza del Pilar, siguiendo los cánones que llegaban desde Europa, y en particular, desde París, una ciudad que fue renovada por Haussmann durante el II Imperio.

En Zaragoza, la nueva vía pretendía descongestionar el caótico casco urbano con una calle en la que todos los edificios de nueva construcción se levantaban alineados siguiendo los criterios de la época. De hecho, el proyecto causó entusiasmo entre la alta y media burguesía de la capital, que pronto apostó por levantar sus viviendas y abrir sus tiendas en esta nueva calle llamada a convertirse en la columna vertebral de esa nueva Zaragoza de finales del siglo XIX.

El proyecto de apertura de la calle fue presebtado al Ayuntamiento de Zaragoza por el arquitecto José de Yarza Miñana en 1860. Tras las expropiaciones necesarias para seguir adelante con el proyecto, comenzandos las obras en el invierno de 1866, justo en un momento en el que una importante crisis económica afectaba al país. Con las obras, el Ayuntamiento regido entonces por Don Antonio Candalija pretendía también tratar de paliar las consencuencias entre las clases jornaleras de la ciudad.

Así, desde 1867 y durante los años 70 del siglo XIX, se procedió a la apertura y pavimentación de la nueva calle, y a la construcción de los nuevos edificios que darían empaque a esta vía que permitía llegar hasta la Plaza del Pilar y que tenía de fondo la cúpula central de la Basílica. Nuestro querido arquitecto, Fernano de Yarza, construyó así los números 2, 7-9-11, 22-24, 28, 31 y 40 de esta calle, sumándose así al trabajo de otros célebres arquitectos que también dejaron su huella en esta vía, como es el caso de Félix Navarro, Juan Antonio Atienza, Antonio Miranda, Mariano Utrilla o Mariano Blasco.

Fotografía: Archivo Histórico Municipal de Zaragoza

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Acerca de pasajeciclon

Pasaje decimonónico situado en la Plaza del Pilar

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Esta entrada fue publicada en 29/07/2012 por en Alrededor nuestro y etiquetada con , , .
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